miércoles, 22 de julio de 2015

Células eucariotas

Este blog fue creado con el fin de profundizar en el conocimiento de las células eucariotas




Las células eucariotas se asemejan a las células procariotas porque contienen una membrana plasmática y poseen ribosomas. A pesar de esta semejanza, las células eucariotas son mucho más complejas y poseen un núcleo, una variedad de orgánulos citoplasmáticos y un citoesqueleto. Las células eucariotas se caracterizan por poseer un grande y prominente núcleo (“Caryon” en griego), el cual contiene la mayor parte de ADN celular, rodeado por una doble membrana y se encuentra organizado de forma linear y no de moléculas de ADN circular. De esta forma se mantiene el ADN en un compartimiento separado del citoplasma, siendo el núcleo el lugar donde se lleva a cabo la replicación del ADN y la síntesis de ARN. Otra característica importante estas células contienen una variedad de orgánulos delimitados por membranas dentro del citoplasma. En cada uno de estos orgánulos se llevan a cabo distintas actividades metabólicas. Entre ellos se destacan dos pequeños tipos de corpúsculos, las mitocondrias y los cloroplastos. Las mitocondrias, que se encuentran en casi todas las células eucariotas son los centros del metabolismo oxidativo y son por tanto las responsables de generar la mayoría del ATP derivado de la rotura de moléculas orgánicas. Los cloroplastos son los centros donde se lleva a cabo la fotosíntesis y se encuentran exclusivamente en las células de las plantas y algas verdes. Los lisosomas y los peroxisomas también proporcionan compartimentos metabólicos especializados para la digestión de macromoléculas y varias reacciones oxidativas, respectivamente. Tambien hay dos orgánulos citoplasmáticos el retículo endoplasmático y el aparato de Golgi, los cuales están específicamente dedicados a la diferenciación y transporte de las proteínas destinadas a la secreción, a la incorporación en la membrana plasmática, y a la incorporación en los lisosomas.
El retículo endoplasmático es una red extensa de membranas  intracelulares, que se extienden  desde  la membrana nuclear hasta atravesar todo el citoplasma. No solo actúa en el proceso y transporte de proteínas, sino también en la síntesis de lípidos. Desde el retículo endoplasmático, las proteínas  son transportadas dentro de pequeñas vesículas al aparato de Golgi, donde siguen siendo procesadas y clasificadas para el transporte  a sus destinos  finales. Además  de esta función  de transporte  de proteínas,  el aparato de Golgi presenta síntesis de lípidos y (en células de las plantas) síntesis de algunos polisacáridos que componen la pared celular.
Las células eucariotas  tienen otro nivel de organización interna: el citoesqueleto, una red de filamentos proteínicos que se extienden por el citoplasma. El citoesqueleto proporciona el marco estructural de la célula, determinando la forma celular y la organización general del citoplasma. Además, el citoesqueleto es responsable de los movimientos de todas las células  (por ej., la contracción de las células musculares), del transporte  intracelular y la posición  de los orgánulos y otras estructuras,  incluyendo los movimientos de los cromosomas durante la división celular.
Los eucariotas se desarrollaron hace al menos 2.700 millones de años, después de 1.000 ó 1.500 millones de años de la evolución procariota.